jueves, 14 de febrero de 2013

Salón Mi Empresa: Networking para Pymes y emprendedores

Ayer se clausuró en Madrid el IV Salón Mi Empresa, cuya finalidad ha sido facilitar a emprendedores y pequeños empresarios información sobre los pasos a seguir cuando se inicia un proyecto, presentación de productos y servicios útiles para su negocio e intercambio de experiencias con otros empresarios mediante encuentros de networking. Para ello, el madrileño Palacio de los Deportes se convirtió en el mejor escenario posible para albergar a lo largo de dos intensos días, 12 y 13 de febrero, el ritmo frenético de reuniones, ponencias, conferencias, talleres o mesas redondas que favorecieran la creación y consolidación de empresas.

En mi interés por dar a conocer todo los eventos que tengan que ver con mejorar la situación de los emprendedores y ayudar a interiorizar la filosofía del emprendimiento como herramienta para conseguir alcanzar proyectos profesionales, me dirigí a través de la calle Goya hacia el macrorrecinto donde tenía lugar el Salón Mi Empresa. La mañana se levantó bastante fría, pese al sol brillante que nos acompañaba a primeras horas del día -¡¡las 9.00 de la mañana!!-,  la sensación en la cara y las manos era gélida. Poco a poco, fui visionando el edificio y a mi paso comprobé como un gran número de personas, jóvenes, directivos, empresarios, azafatas, emprendedores, profesionales relacionados con las más diversas actividades, empresarias, jubilados y gente de todo tipo, llevaban entre sus manos folletos informativos del acto.





Ante una de las fachadas del Palacio de los Deportes, dos grandes carteles anunciadores del Salón cubrían las grandes cristaleras a ambos lados de la puerta principal, en los que se leía: "Alcanza tu meta". Decenas de personas se dirigían hacia el recinto. Ya en su interior me acerqué a uno de los mostradores donde me facilitaron la acreditación necesaria para asistir al evento. La estructura de hormigón, cristal y hierro del interior del edificio acogía a los interesados con cierta frialdad, un rótulo indicaba a los asistentes hacia dónde dirigirse para entrar en otra dimensión. ¡¡Y así fue!!. Al abrir la puerta de acceso al piso en el que se se desarrollaba el Salón se descubrió ante mí un mundo bullicioso, exaltado, frenético en el que stands de diferentes organismos, instituciones o empresas rivalizaban con humildes mesas de trabajo en las que podía observar a profesionales de diferente formación intentando alcanzar puntos de encuentros para conseguir sus "sueños". Proyectos de futuro, que buscan en el emprendimiento su verdadera razón de ser.

Paseé a través de toda la planta,  Avalmadrid , Sociedad de Garantía Recíproca cuya labor es facilitar y ayudar a la financiación de las pymes, autónomos y emprendedores de la Comunidad de Madrid, diseñó
para esta ocasión un ambicioso programa. El evento congregaba en esta IV edición a más de 250 ponentes de primer nivel que abordaron múltiples temas y asesoraron sobre las distintas fases del ciclo de vida de una empresa, como su constitución, el desarrollo y lanzamiento, financiación, expansión, internacionalización, operaciones corporativas, etc. Las ponencias se desarrollaron en 9 salas temáticas: “Alcanza tu meta”, “Creación de empresas”, “Desarrollo y Consolidación”, “Internacionalización”, “TIC”, “Conexión”, “Franquicias”, “Laboratorio de Prácticas” y “Tengo una pregunta para ti”.


Aproveché para familiarizarme con el lugar, paseé entre los diferentes stands que albergaban en su interior empresas que se hacían más visibles al emprendedor y a las pymes. A lo largo del recorrido me encontré con microsalas que acogían ponencias o cursos sobre creación de empresas, desarrollo y consolidación u oportunidades de negocio en el ámbito internacional.

Un punto de encuentro interesante del que espero muchos emprendedores y pymes hayan sacado partido para llevar a cabo sus ideas con la colaboración de empresas públicas y privadas. Porque en este barco debemos remar todos. Y para conseguir llegar a buen puerto, es imprescindible que el Gobierno mejore la Ley de Emprendedores, que las administraciones tomen conciencia de su papel a la hora de favorecer los emprendimientos de pymes y particulares. Y, por último, que la empresa privada ayude a emprendedores eficientes, que aporten valor, para conseguir implantar modelos empresariales sólidos basados en el trabajo productivo, el esfuerzo y el liderazgo.



En las diferentes charlas y ponencias, a las que asistí, comprobé que hay diversidad de opiniones e ideas sobre cuál sería el modelo idóneo para conseguir que se favorezca la creación de nuevos proyectos empresariales. Algunos ponentes se proclamaron contrarios a las ayudas o subvenciones como un medio para que las pymes y emprendedores puedan iniciar sus planes. Otros, destacaron que lo fundamental para conseguir el éxito es la "idea" que se quiere desarrollar, asociada a la búsqueda de clientes que lo favorezcan.

Hay que unir esfuerzos y estos pasan por una serie de medidas imprescindibles para facilitar el trabajo del emprendedor: Incorporar la filosofía del emprendimiento en las aulas, retener el talento español y poder contratar a los mejores profesionales extranjeros. Hay que incentivar la inversión con deducciones fiscales y mejorar la tributación de los business angels (profesionales cualificados con un alto poder adquisitivo que conocen muy bien el sector en el que invierten y que aportan un valor adicional a la empresa mediante su consejo, contactos, experiencia). El cambio de modelo productivo que España necesita debe pasar, entre otras medidas, por reducir la gran dependencia que nuestras pymes tienen frente a la banca tradicional.










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